Cinco muertes en un mes. ¿sin víctimas?

Los tranquilos aires de Catalunya se han alterado este primer mes del año con muchos desasosiegos a su habitual ritmo frio y a lo que tradicionalmente se denominaba la “cuesta de enero” (recuperarse después del gasto de las fiestas navideñas). Lo grandes protagonistas han sido los mensajes políticos, y por tanto de los medios con miméticas amplificaciones, que se han cebado en los efectos de las crisis y la poca capacidad de gobernanza de sus efectos. Presentando propuestas y no resolviendo los problemas que nos preocupan a todos.

Pocas reflexiones se han hecho sobre las cinco mujeres que han muerto en este mes de enero en nuestras tierras asesinadas por violencia machista (para alguna ministra violencia en el “entorno familiar” ). En nuestro país las victimas han sido objeto de muchas manipulaciones políticas desde hace años. Al dolor de sus alegados se une el poco respeto de la utilización política. Dos ejemplos los tenemos en las victimas del terrorismo de ETA y los esfuerzos de ciertos sectores para frenar el inicio de recuperar la dignidad de las victimas del franquismo que estamos presenciando en el juicio al Juez Garzón. Me parece justo reclamar que los familiares de las victimas de estas cinco mujeres reciban las visitas de los responsables políticos, que se incluyan en los esfuerzos de nuestra sociedad para compensar las victimas, como las del terrorismo; que participen en actos sociales, públicos, reivindicativos en honor y respeto a su desdicha. Ya sé que no es lo mismo pero la causa de una muerta injusta socialmente no diferencia; todos/as somos seres humanos y tenemos nuestros derechos fundamentales. Hoy alguien me ha comentado si estas cinco victimas hubieran sido del terrorismo que estaríamos haciendo ahora. Creo que es una buena reflexión. Vaya “cuesta de enero”. Que bien sin victimas de terrorismo. No perdamos el norte tenemos un problema, más allá de la crisis,  y es justo reivindicarlo.