Gestión Cultural

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CUANDO LA GESTIÓN CULTURAL ES UNA PROFESIÓN DE RIESGO

Lunes, Julio 5th, 2010

La mayoría de personas asocian trabajar en la gestión cultural como una actividad pacífica, agradable, con un cierto glamour o encanto producto de la cercanía con el arte y la creación. Aún persiste la idea que la cultura solo son las bellas artes y los grandes equipamientos, la imagen, la vida agradable y estar con gente “guapa”.

Pero no es así, ya hace muchos años que la gestión cultural ha ido incorporándose en diferentes áreas de la vida social, implicándose en la realidad ciudadana de nuestras sociedades. Nuevos proyectos y formas de intervenir aproximan la cultura a los problemas de sus comunidades a partir de nuevos planteamientos y compromisos muy lejanos a los planteamientos exclusivistas de mucha miradas.

Por desgracia hemos de hacer este comentario cuando leemos en El Tiempo ( Colombia) de 5 de julio de 2010  el asesinato de Andrés Medina gestor cultural de la comuna 13 de Medellín en pleno Congreso Iberoamericano de Cultura. Después de compartir su trabajo con otros gestores de diferentes países en un panel de este encuentro la violencia se cruzó en su camino.Su inofensiva actividad de ofrecer a los jóvenes de su comuna la posibilidad de dialogar con el arte, la música y la cultura se convirtió en un peligro para los violentos.Ya es hora que la sociedad y lo medios de comunicación apuesten por explicar bien a la ciudadanía los esfuerzos de muchas personas e instituciones que trabajen en la cultura invisible al servicio de los más desfavorecidos.Ya es hora que las plataformas públicas faciliten la difusión de sus trabajos y expresiones con igualdad de condiciones que se ofrecen a otros grupos sociales de las artes y la cultura.Ya es hora que los Ministerios de Cultura miren esta realidad y ayuden a los agentes culturales en sus tareas de proximidad.Por Andrés Medina, de Medellín, gestor cultural hemos de comprometernos a luchar por estos fines.

Vean también la excelente exposición actualmente en el Museo de Antioquia “ La Guerra que no hemos visto” Proyecto de Juan Manuel Echevarría que se presentó en el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 2009

Graciela Pantin, gestora cultural de Venezuela

Viernes, Junio 4th, 2010

Graciela Pantin tiene una larga experiencia en el sector cultural de Venezuela, la conocí en el primer curso de gestión cultural en la Fundación Polar en 1992. Precisamente mientras estábamos impartiendo el curso el general Chavez se alzó en un golpe de estado. Recuerdo el aislamiento en el hotel y el ejercito por las calles, así como el paso de aviones por el cielo de Caracas.

Ahora nos escribe una crónica en  La Vanguardia (http://www.lavanguardia.es/lectores-corresponsales/noticias/20100202/53935200664/los-voceros-de-polar-venezuela-banco-central-chavez-estado-pib.html). que nos permite conocer su opinión de como van las cosas por este país. Que lástima.

VENEZUELA

Los voceros de Polar

El gobierno de Venezuela expropia a la mayor corporación privada del país por criterios netamente políticos y personales de Chávez

Graciela Pantín | Caracas (Venezuela), lectora corresponsal 

Difícil analizar y más aún, entender un fenómeno cuando se está inmerso en él. Es cierto el dicho que no se puede ser juez y parte, pero también es cierto lo peligroso que es callar cuando quizás, en medio de las turbulencias, una voz puede ayudar a aclarar el camino. En Venezuela estamos viviendo una situación crítica que amenaza acabar con la infraestructura productiva más eficiente del país. Venezuela, país con una inmensa renta petrolera, se encuentra actualmente en pleno proceso de estanflación con dos años en recesión 2009 y lo que va del 2010, unidos a las más alta inflación de América del Sur.

Con una caída de la economía, según el Banco Central de Venezuela, del 5,8 en el primer trimestre frente al PIB del mismo período del 2009, la inflación en Venezuela se aceleró a un 2,4 % en marzo, cifra significativamente superior al 1,6% del mes anterior. Estimándose, que para 2010, rondará el 36%, lo cual profundizará la recesión.

Algunas cifras describen mejor este triste panorama: el sector petrolero de la economía registra un declive de 5% y el no petrolero de 4,9%. Las actividades más importantes del sector no petrolero muestran caídas significativas: los servicios de transporte (-15,9%), el comercio (-11,6%), la industria manufacturera (- 9,9%), los intermediarios financieros (- 9,7%), la construcción (-7,8%), la minería (-4,8%), los servicios inmobiliarios (- 4,8%), electricidad y agua (-2,0%) y los productores de servicios del gobierno general (-0,2%). Fuente BCV.

A pesar de las evidencias de los números, el gobierno de Venezuela se da el lujo de atacar para expropiar a la mayor corporación privada del país, Empresas Polar, privando en ello criterios netamente políticos y personales del Presidente Hugo Chávez.

Empresas Polar es un emprendimiento familiar con 70 años de eficiente funcionamiento, dedicado a producir bienes de consumo masivo en el sector agroindustrial y de bebidas. Posee la red más amplia de distribución y venta, y una canasta de 90 productos, todos de calidad y altísima demanda nacional. Pero lo más importante es su capacidad de generar riqueza, fuentes de trabajo, sumado a las excelentes beneficios que ofrecen tanto a sus empleados como a sus obreros. Hoy 31.000 familias dependen del funcionamiento exitoso de Empresas Polar. Sin contar con quienes, de manera indirecta, obtienen su ingreso gracias a las actividades que se generan a partir de la producción, distribución y comercialización de sus 90 productos que conforman parte importante de la ingesta diaria del venezolano.

A la par de su labor industrial, desde hace 34 años crearon Fundación Empresas Polar, institución no lucrativa dedicada a apoyar el tejido socio/comunitario del país. Su labor incluye áreas como salud, educación, desarrollo comunitario, publicaciones y reconocimiento al talento nacional.

A la luz de las crisis financieras mundiales, serían muchos los jefes de Estado que velarían y cuidarían a corporaciones como Empresas Polar, que sostienen una fuerte infraestructura que genera empleos, seguridad y bienestar a sus ciudadanos. No es así en Venezuela. Los ataques que desde el Gobierno han venido sufriendo Empresas Polar, han logrado alterar de manera progresiva, su funcionamiento.

Desde los inicios del periodo de este gobernante, las hostilidades se manifestaron en diversas áreas. Se hicieron objeciones, aparentemente formales, seguidas de amedrentamientos sindicales, dilaciones procesales, hasta lo que hoy se ha convertido en un despojo agresivo contra sus instalaciones y productos.

Hay muchas cosas que comentar, factores que analizar, pero entre todos resalta uno que considero único, la identidad de sus voceros. A pesar de lo mucho que les afecta, no son los accionistas, los dueños, los ejecutivos quienes toman los micrófonos, aparecen en las pantallas y en las líneas de los medios. Son sus trabajadores y sus familiares, son las comunidades apoyadas, son los consumidores satisfechos. Hemos visto y escuchado a una pluralidad de empleados, obreros, sindicalistas, toda la gama de trabajadores de todo el país, llegando hasta retratarse portando carteles con sus números para que se cuantifique su presencia. Los dolientes de Polar incluyen también a quienes han salvado sus vidas gracias a una donación o a quienes han visto reconstruir sus escuelas y hospitales gracias a sus aportes.

Es ante estas voces que el Gobierno tendrá que recapacitar y medir el impacto de sus acciones. Es ante estos ciudadanos que el Gobierno deberá rendir cuenta por la pérdida de sus trabajos, la escasez de sus productos y la inasistencia a sus necesidades. Está claro quién es el agresor y quién el agredido.

Las ciudades creadoras de cultura

Sábado, Julio 11th, 2009

Con Jorge Fernández de León. Viceconsejero de Cultura del Gobierno del Principado de Asturias, gran amigo y excelente profesional de la gestión cultural, tenemos la ocasión de establecer un diálogo sobre un tema de gran actualidad y que nos interesa actualizar nuestras reflexiones en el contexto actual. El día 23 de julio de 2009 participaremos en el Ciclo de debates Reflexiones para un mundo en cambio de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en el Palacio de la Magdalena de Santander. Un ciclo de debates que, con el formato de mesa redonda, reune a expertos nacionales e internacionales para tratar los temas de mayor relevancia y preocupación en una sociedad en transformación constante.  Moderados por Fernando Vicario. Coordinador del Área de Cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura intentaremos abrir nuevas perspectivas ante una perspectiva bastante olvidada sobre el pael de las ciudades. En e tema voy insistinedo porque parece que, ante la crisis actual, las ciudades no cuentan ni nadie habla de su deficiente financiación y el gran impulso que pueden aportar en la creación de empleo local desde la cultura.

El debate se podrá seguir en directo a través de la web UIMP 2.0. por todos los usuarios conectados a la red.

Ciudades intermedias y cultura

Miércoles, Julio 8th, 2009

Córdoba es una importante ciudad de Argentina con una larga tradición y una ambición como proyecto local. He podido comprobar este dinamismo durante unos días donde se puede poner en valor lo local y el gran papel que pueden adquirir estas ciudades. Algunos están reflexionando sobre el papel de lo denominan ciudades intermedias ( Josep M. Llop de la Universidad de Lleida)por su gran aporte al desarrollo a nivel de país, contrarrestar las tendencias al centralismo, concentraciones metropolitanas que se están produciendo a nivel mundial.

A lo largo de un debate organizado por la Cámara España-Córdoba pudimos presentar el papel que puede tener la cultura como motor de desarrollo local. Preocupados por no perder el tren en los procesos de globalización las ciudades se organizan. Varias redes de ciudades se va tejiendo en nuestra sociedad globalizada con vocación de articular su función en proximidad y las relaciones internacionales. De esta forma se está construyendo lo que podríamos denominar una “DiplomaciaLocal” mucho más activa y contemporánea que los tradicionales hermanamientos de otras épocas.

En este marco en el CentroCultural de España en Córdoba nos reunimos con gestores culturales para hablar sobrela internacionalización dela gestión cultural y la necesidad de unanueva mentalidad en los proyectos culturales para incorporar permanentemente una estrategia de relaciones culturales internacionales. De esta forma la cultura y sus agentes se incorporan a nuevas dinámicas de las ciudades.

En estesentido he compartido mesa en otra reunión con Jordi Pascual de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos que han presentado un interesante Plano de la ciudad imaginaria dentro de su programa de Agenda 21 de la cultura. En este mapa he encontrado a Córdoba (Argentina) implicada en esta vocación de apertura al exterior.

Como dice M. Castells en su libro La sociedad de la Información “ los estados se presentan como demasiado grandes para gestionar lo localy demasiado pequeños para lo global”. En este contexto las ciudades han de incorporar un nuevo protagonismo de acuerdo con sus antecedentes: gestionar la proximidad y situar las ciudades como un espacio público local. Y esto reclama, como he anunciado en estas conferencias, reclama unanueva mentalidad en la forma de gestionar la cultura.

Conferencia en el Centro Cultural de España en Córdoba (Argentina)

Domingo, Junio 28th, 2009

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Conferencia : La gestión cultural ante los retos de la internacionalización

En esta conferencia voy a plantear como la gestión cultural se configura como respuesta a la organización de la vida cultural en el ámbito local, cuando la complejidad técnica, el desarrollo como sector reclama un nivel de eficacia y profesionalidad diferente. No hemos de olvidar que la gestión cultural profesional convive (y así ha de ser) con la actividad cívica de los múltiples agentes y ciudadanos que quieren participar en la vida cultural desde diferentes posiciones; a través de la expresividad, de la organización social, el cultivo de la convivencia, la expresión de la tradición y la memoria colectiva.

Pero los cambios sociales de un mundo cada vez más globalizado, las múltiples movilidades de todo tipo y las nuevas formas de expresar la contemporaneidad reclaman un ejercicio de actualización permanente. La gestión cultural se caracteriza por su dinamismo constante sino quiere quedarse en simple administración burocrática de la cultura, mirando más al pasado que al presente. La adaptabilidad a nuevos escenarios, la agilidad para integrar las formas en que se expresan la actualidad y la necesidad de contextualizar permanentemente son las competencias que reclamamos a los gestores/as culturales.

Desde este marco de reflexión, la conferencia planteará la necesidad de una visión más amplia de la gestión en proximidad, saber navegar por estos mares de la interdependencia y la búsqueda de una presencia internacional de nuestro proyecto cultural. Tener los pies en el territorio (para saber quiénes somos y de dónde venimos) pero nuestro horizonte nos permite plantearnos objetivos muy amplios, queremos estar en este mundo globalizado a partir de estrategias de internacionalización claras para jugar en espacios muy amplios, universales que es la gran misión de la cultura.

Os esperamos en el CCEB el 30 de junio de 2009 a las 19.30h.

Gestionar la cultura en tiempos de crisis.

Domingo, Junio 28th, 2009

( artículo publicado en el Nº O de la Revsita de Gestión y Cultura)

Hasta este momento parece que la crisis no afecta mucho a la participación de la ciudadanía a la vida cultural, tanto como público, en el consumo o en la práctica cultural. Pero si va a afectar a la financiación de las organizaciones culturales por la vía de los aportes públicos o el patrocinio.

Todo parece que vienen tiempos donde es necesaria una reflexión profunda en la gestión cultural, tanto del recorrido realizado como de los caminos de futuro. Ya nada va a ser como antes, aunque el sector cultural, como nos tiene acostumbrado, sea reacio a cambios rápidos y estratégicos. Requerirá una respuesta o también  puede situarse en un cierto estado de pasividad esperando que pase el tiempo.

Ciertas políticas de expansión y activismo, hiperactividad frenética, crecimiento permanente y poco estudio de sostenibilidad van a entrar en conflicto, entre el mantenimiento de estructuras y la reducción de los presupuestos públicos. Quizás se dispondrá de los mismos fondos pero los costes van aumentando.

La pregunta se plantea ¿Cómo ha de actuar la gestión de la cultura para contribuir a dinámicas de crecimiento y creación de empleo? . Es decir, si la cultura puede convertirse en un sector que participe activamente con el resto de la sociedad en salir de esta situación. Creo que o somos capaces de enviar un mensaje claro y concreto, o no tendremos ninguna opción de participar, quedando como un sector marginal y no estratégico.

Si consideramos como cultura el potencial de innovación de la digitalización de contenidos y medios audiovisuales encontramos un espacio importante donde la gestión cultural puede actuar abriendo nuevos horizontes a partir de la investigación y el desarrollo de nuevos productos. Por aquí hay una vía importante.

Por otro lado es importante proponer acciones en el campo de la inversión pública, aprovechando, por ejemplo, el primer plan de empleo que ha lanzado el gobierno a través de los ayuntamientos y otros que vendrán. Pero invertir en cultura en tiempo de crisis requiere una lectura muy diferente a las políticas de inversión de las últimas décadas. Es necesaria una adecuación al contexto actual; invertir para generar obra pública, empleo en la construcción, pero también condiciones para el desarrollo del sector cultural. Esta propuesta está muy lejos del colosalismo de las inversiones culturales de los últimos años que genera gastos de mantenimiento estructural muy altos y escasa sostenibilidad, si no aumentan los ingresos o aportaciones públicas.

Me parece importante invertir en espacios culturales que presenten la capacidad de generar dinamismos y asumir una parte de su sostenibilidad. Podríamos hablar de espacios culturales modestos, abiertos, etc. que ofrecen espacio público a los creadores, artistas, productores para el desarrollo de sus actividades. Capaces de atraer a emprendedores en proyectos culturales para llevar a cabo sus acciones. Espacios que faciliten la dinamización del sector cultural a partir de compartir una buena alianza público-privada en clave de I+D+I y el fomento de empleo en el sector.

Ya es hora que el concepto de low cost pueda aplicarse a equipamientos culturales de atracción de iniciativas creativas, donde puedan convivir espacio público – creación – desarrollo económico. Inversiones pensadas en su rentabilidad por metro cuadrado donde se piense en gastos que se puedan asumir en forma de autoservicio, autonomía y participación. Como pueden ver, les estoy hablado de contenedores, de facilitadores de los procesos creativos y empresariales, donde los contenidos los aporten los actores culturales que tienen proyectos, ideas y cosas que compartir y que se comprometen a generar actividad y empleo cultural. No creen Uds. que es el momento para que alguna de estas ideas se intente plantear en el sector cultural.

¿Vamos a participar activamente como agentes sociales en los problemas de la sociedad contemporánea?

Si lo hacemos creo que habremos hecho un paso muy significativo.

Alfons Martinell – Mayo/09

Nueva Revista de Gestión Cultural y periodismo cultural

Domingo, Junio 28th, 2009

revista-gc1Que aparezca una revista especializada en gestión cultural es para celebrarlo. Desde aquí felicito a sus promotores  con el primer número en las manos, me parece que ayudan a crear espacio a este sector profesional de la cultura.

Informaciones, comentarios, críticas y contenidos desde la perspectiva de la gestión cultural me parece una pieza fundamental para la “vida cultural” de nuestro entorno. Sugiero que mantenga una visión amplia e integradora ya que los que nos dedicamos a la gestión de la cultura encontramos en falta comentarios como estos.

Si no me falla la memoria, o lo que yo conozco, excepto una columna en el suplemento de La Vanguardia Xavier Bru de Sala  (actual Presidente del Consell de les Arts de Catalunya), que se ha dedicado los últimos años a tratar temas de gestión cultural. A veces muy locales pero ha sido de una constancia remarcable. La revista Periférica de Cádiz, Dosdoce, etc.. han sido otros buenos ejemplos de una publicación en este campo, así como las más especializadas en diferentes ámbitos de la cultura (patrimonio, cine, artes escénicas y visuales, etc.

Quizás lo que  estoy reclamando es la necesidad de un periodismo cultural que tanta falta hace en nuestro contexto y que he conocido con más preparación en América Latina y otros países europeos.

El tratamiento de los medios en nuestro país, en su reducida preocupación por la cultura, se orienta casi únicamente a entender la cultura con las artes y el espectáculo. La crítica artística, los grandes eventos y figuras populares, por ejemplo como tratan hoy los medios la muerte de Michael Jackson (El País 5 pág. – Le Monde 4 pág., etc..), preocupa a unos medios de comunicación que cada vez dedican menos a la cultura desde una perspectiva amplia. Muy unidos a los grupos editoriales de su entorno, a las productoras audiovisuales, al seguimiento a las inauguraciones de las autoridades, etc. Dejan en el olvido a un gran número de actos, expresiones, esfuerzos y de realidades que tienen un gran interés para los jóvenes y grupos sociales que no se ven identificados con los contenidos que se les ofrecen.

Por todo esto, para mí, hoy es noticia que exista una revista que trate cosas diferentes a las que estamos acostumbrados.

Crisis y Gestión Cultural

Sábado, Junio 6th, 2009
Artículo publicado en la Revista Circuitos de espacios escénicos andaluces
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Revista Circuitos de espacios escénicos andaluces

Es habitual que en tiempos de crisis o escasez se reduzcan los presupuestos de lo que denominan fríamente políticas “improductivas” o “prescindibles” para dar sensación de seriedad, entre ellas siempre si sitúa la cultura, como si fuera un gasto superfluo y que no tiene que ver con el crecimiento económico, el empleo, etc., y nadie va a protestar. En esta crisis que presenta muchas novedades, y las salidas no son de manual, ya es hora que la gestión cultural haga valer sus conocimientos y argumente bien los impactos de la cultura a partir de los datos recogidos tanto por el Ministerio de Cultura, las Comunidades Autónomas y diferentes estudios bastante cualificados. Aunque para los medios de comunicación, y la mayoría de la población, tienen la opinión que los presupuestos de cultura son solo aquellos actos relevantes, a veces frívolos,  que tienen una gran repercusión mediática. O las grandes operaciones de prestigio, a veces exageradas, de un evento significativo donde se es capaz de romper los precios del mercado. Pero la realidad de nuestro entorno no es esta, la mayoría de gastos de cultura van dirigidos al mantenimiento de la estructura y equipamientos que se han ido creando en nuestras ciudades. Este gasto en cultura tiene un impacto indirecto en otros sectores proveedores de diferentes tipos a la actividad cultural y el funcionamiento interno de los equipamientos culturales públicos.

Por otro lado las programaciones culturales de teatros, salas, centro culturales, centros cívicos, bibliotecas, museos, centros de arte, etc… tienen una gran valor por sí mismos como proveedores de una oferta cultural variada, próxima y diversa para la ciudadanía. Pero también sus actividades invierten en la existencia de unos actores de la vida cultural, un sector económico que se caracteriza por la existencia de un gran número de autónomos, pequeñas empresas e industrias culturales de tamaño medio, que tienen un gran impacto local. Por esta razón la reducción de estos presupuestos de cultura en ayuntamientos, diputaciones y Comunidades Autónomas, no irán a la reducción de las estructuras, sino directamente a incidir en un sector social y económico muy sensible a estos cambios y que puede desaparecer si no se actúa con inteligencia. El posible coste social y económico, a largo plazo, de la “pérdida” de este sector, que ha crecido mucho desde la última gran crisis, ha de provocar una seria reflexión de nuestros responsables políticos por su alto valor simbólico y por los desequilibrios que se puedan producir.

Pero en tiempo de crisis también se puede aprovechar para una lectura más interna, si quieren más crítica, dirigida al análisis de los costes de mantenimiento de nuestras infraestructuras culturales y si están bien orientadas hacia una sostenibilidad digna en el futuro. Todos conocemos los grandes esfuerzos de nuestras administraciones públicas en la construcción de nuevos equipamientos para superar el gran retraso que tenía nuestro país y crear unas condiciones de futuro. No siempre se han tomado las decisiones con la necesaria distancia ni con los criterios técnicos requeridos, pocas veces se han evaluado lo que podríamos denominar el “estudio de impacto”, necesario para ver como se incide en el presente y que repercusiones tendría nuestra decisión en clave de fututo. Y a veces las alegrías por las inauguraciones de las “piedras y el cemento” de la cultura no nos han permitido situar el proyecto en relación a las disponibilidades de su entrono. Después de treinta años de democracia, desde que los ayuntamientos democráticos iniciaron el proceso de reconstrucción democrática de la ciudadanía (1979), donde la cultura jugó un papel importante en la reconstrucción política del espacio público, los valores y la memoria colectiva. Ahora hemos de abordar nuevos retos y el estudio de sostenibilidad de nuestros mapas culturales son de gran importancia para aprender de esta etapa y proyectar los futuros. Las reducciones presupuestarias se pueden analizar con detalle en varias direcciones:

En primer lugar, que parte del presupuesto queda reducido o congelado para el funcionamiento de la estructura (personal, mantenimiento, consumos, etc…) y cual resta para actividades, producciones, programaciones, etc., que tienen impacto en los otros agentes culturales. Esta primera reflexión nos conduce a considerar de qué forma actúa nuestro sistema cultural y si el porcentaje de estructura es demasiado alto. Si hay reducciones hemos de estudiar qué parte es inamovible para la estructura y si los recortes afectan mayoritariamente a la programación y producción. Si es así estamos ante un hecho que reclama una reflexión profunda y observar con detalle la repercusión que va a tener con este frágil sector cultural  que anunciábamos. En este sentido es el momento de valorar el grado de sostenibilidad de estas infraestructuras con los suficientes recursos para que en su interior se siga programando a un nivel exigencia y calidad

En segundo lugar una reflexión en clave de propuesta; si para agilizar el empleo se ha invertido en obra pública en los municipios, quizás es la hora que el sector cultural vaya preparando ideas y proyectos para generar empleo a partir de las actividades culturales, o el fomento de empresas que conjuguen innovación, creatividad y empleo. Se nos avecinan tiempos difíciles donde la imaginación va a ser determinante para el mantenimiento de nuestro sector cultural y la adaptabilidad a nuevas formas de llevar a cabo la gestión cultural.

Y finalmente, quizás ya va siendo hora que nuestro sistema cultural estatal actúe más intensamente en reducir los efectos de esta situación. Ya sabemos que las administraciones locales y autonómicas gestionan más del 85% del gasto público en cultura. Financian sus competencias y han hecho grandes esfuerzos por disponer de capital humano, organización legislativa y  una estructuración del territorio de acuerdo con los principios de democracia cultural. De la misma forma han buscado su propia centralidad a partir de proyectos significativos de acuerdo con la realidad de su entorno como en apuestas de futuro en modernidad e innovación. Este proceso de descentralización ha representado un factor altamente distributivo de la vida cultural de España, y ha permitido un desarrollo cultural muy significativo que se puede observar en la gran vitalidad del territorio como impulsor de las dinámicas culturales.

Pero ya es el momento de avanzar en la interacción cultural entre las Comunidades Autónomas y entes locales más allá de sus competencias territoriales. Hemos de ser capaces de desarrollar el art. 149.2 de la Constitución Española “Sin perjuicio de las competencias que podrán asumir las Comunidades Autónomas, el Estado considerará el servicio de la cultura deber y atribución esencial y facilitará la comunicación entre las Comunidades Autónomas, de acuerdo con ellas”: Facilitar la interacción cultural entre niveles de administración es una tarea pendiente que no ha encontrado formas de articularse desde la normalidad y aprovechar el potencial del gran cambio cultural que han generado la gestión autonómica y local.

Quizás en este momento de crisis el sector cultural se vería reforzado en la medida que encontremos sistemas de incentivar estos intercambios de proyectos, producciones y acciones entre los territorios del Estado. Aquí podríamos incidir en compensar ciertos desajustes que las reducciones presupuestarias van a provocar y abrir nuevos campos en la circulación entre comunidades de las expresiones.

Para este fin es necesario un cambio de mentalidad en la gestión cultural, más creativa, innovadora y capaz de encontrara salidas a nuevas realidades, pero también requiere un cierto nivel de consenso para legislar o solamente regular este principio de “comunicación “cultural” que lleva tanto tiempo esperando. Creo que por estas vías se pueden encontrar respuestas positivas a las situaciones que nos enfrentamos y mantener una proactividad en el sector cultural.

Alfons Martinell Sempere. Director de la Cátedra Unesco Políticas Culturales y Cooperación. Universidad de Girona. 2009

Centro Cultural España en Córdoba (Argentina)

Sábado, Junio 6th, 2009

Finalmente el 30 de junio de 2009 impartiré un taller en el Centro Cultural en Córdoba http://ccec.org.ar/ titulado ” Gestión Cultural, crisis, cambio social y tecnológico”. Esta participación estaba aplazada desde 2004 antes que asumí la Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas.

El dinamismo y excelente trabajo de este centro es para mí una satisfacción poder contribuir en su programación y compartir unas horas con todo su equipo. Recomiendo conocer la programación de este Centro que se ha convertido en un referente de la Red de Centros Culturales de la  AECID