Gestión Cultural

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A más crisis más local para entender lo global

Miércoles, enero 23rd, 2013

No podemos olvidar que la mayoría de las necesidades de la ciudadanía, como ya sostuvo M. Castells, siguen siendo locales a pesar de todos los procesos de globalización y los efectos de una sociedad de la información capaz de crear nuevas retículas sociales. Apreciar el espacio público, la seguridad, la educación de tus hijos, el empleo, la calidad medio ambiental, etc. se viven en contacto con lo que administran los ayuntamientos como nivel más cercano a la vida de las personas. El derecho a la participación en la vida cultural se ejerce, en gran medida, en el entorno cultural local, donde se encuentran ( o no) facilidades para desarrollar formas de satisfacer tus necesidades culturales. Un gran espacio público para el espectáculo en vivo, el contacto directo con la creatividad, el disfrute de la difusión de las expresiones culturales en tiempo real. Todo esto simultáneo a otros, y enriquecedores, procesos que Internet y las redes sociales permiten. Los que crecimos en la dictadura franquista sabemos lo que aportó la cultura, con el impulso de los ayuntamientos, a la consolidación de la democracia ya hace más de treinta años y uno se pregunta cómo es qué aún siguen siendo la administración pública más abandonada. Ninguna ley obliga a que asuman competencias obligatorias en materia de cultura (excepto en bibliotecas y quizás algún otro asunto), su acción voluntaria responde a una lectura de que la cultura es inherente a una vida ciudadana democrática y al desarrollo local. Y han ejercicio, en estas décadas, sus funciones en exceso por vocación, en un modelo de Estado y Comunidades Autónomas que no les ha reconocido ni la función, ni les ha dotado de recursos económicos, estables y consolidados, por el valor del impacto real que tienen en la vida cultural del país. Imagínense por un momento nuestro entorno cultural sin la participación, los servicios, las acciones, los equipamientos, etc… que la administración local pone a disposición del ciudadano. En todos estos años de fuerte descentralización, los pocos recursos que se han dedicado a las políticas culturales, han quedado muy mal distribuidos con unas comunidades autónomas en aumento y reproduciendo políticas clásicas y poco estructuración de la financiación de los municipios frente a las expectativas de los agentes culturales. Nuevos centralismos se extienden con algunas desmesuras y poca claridad en sus objetivos como podemos observar en estos momentos en diferentes territorios de España. Un panorama donde lo local intenta mantener un nivel de compromiso ineludible e inevitable con una soledad y falta de solidaridad institucional exagerada. Ahora con la crisis empiezan a verse las cosas de otra forma y los recortes se aplican con crudeza a todos los niveles, pero evidencian las grandes deficiencias de un sistema cultural que se creó para la dependencia y no para la autonomía local. Los niveles superiores de la administración (central y autonómico), actuaron más como mecenas que como verdaderos socios  de proyectos locales, los cuales han dado vida al sector cultural ( y a otros sectores) en los últimos años, ahora abandonan sus responsabilidades unilateralmente. Los organismos autónomos de gestión (consorcios, fundaciones, etc…) auspiciados por los municipios  se encuentran con la obligatoriedad y responsabilidad de asumir y enfrentarse a la opinión pública con un servicio que no pueden mantener con dignidad , con un equipamiento, servicio o mega urbanización en la “patio” de su casa. La sostenibilidad mal calculada, pero más la falta de autonomía real, obliga a unas situaciones de sumisión totalmente impropias del rol que ha jugado la administración local en la vida cultural de nuestras sociedades. Quizás ya es hora que la financiación local se incorpore urgentemente a la agenda política más allá de los enfrentamientos partidarios y en este debate se contemple la cultura como un elemento imprescindible de la vida local. La austeridad necesaria de la realidad actual no justifica, de ninguna forma, disminuir nuestros servicios culturales que son fruto de un largo proceso de reivindicación, esfuerzo colectivo y recuperación democrática. Tampoco creemos que estas reducciones tengan que asumirlas los gestores culturales de estas instituciones, o el grotesco invite a llevar el mismo nivel de actividad con menos medios apelando a un esfuerzo imposible. O el clásico llamado a la sociedad civil para que asuma estas deficiencias del sistema cultural público. La gestión pública requiere asumir unas responsabilidades a diferentes niveles;  político, legislativo, económico, administrativo, etc. con toma de decisiones claras y explícitas. En este sentido consideramos que ya es la hora que se dibuje con más claridad un nuevo e imprescindible modelo de apoyo público a la cultura. Que porcentaje de nuestros recursos estamos dispuestos a dedicar, quien ha de asumir competencias y cuáles son los medios de que se pone a su disposición. Y en este proceso superar la retórica sobre la importancia política de la administración local para una definición clara de sus competencias y financiación en el marco de un sistema cultural descentralizado de verdad como es el nuestro. Y no se preocupen los creadores, emprendedores, organizaciones sociales, empresas, etc…, que configuran un amplio tejido de actores desde lo privado y la sociedad civil, ya seguirán llevando la iniciativa y el gran peso del sector cultural, como siempre ha sido así, pero con la aspiración de crear un entorno donde el espacio público sea un facilitador de su propio protagonismo.

Por estas razones y antecedentes creemos que la recuperación de los efectos de esta crisis empezará a nivel local donde nuevas formas de gestiòn y participación van a ser factores imprescindibles del desarrollo y la innovación.

Mucha suerte a los nuevos responsables de la política cultural del gobierno central

Miércoles, diciembre 28th, 2011

Good Nigth, And Good Luck

Mucha suerte a los nuevos responsables de la política cultural del gobierno central en un momento difícil. Hemos perdido otra vez el Ministerio. No consigue superar unos periodos de continuidad constante como comentaba con la celebración de los  cincuenta años del Ministerio de Cultura de Francia. A este paso vamos a conmemorar algo  no se cuando. Esta dinámica de irrupción y desaparición me recuerda a mi maestro cuando hablaba del mítico río Guadiana que ha creado toda una historia en nuestro refranero popular. La pregunta es ¿se pierde o volverá a aparecer? El tiempo nos lo dirá, dicen que todo depende de la fuerza del caudal y sabemos que en cultura tendemos a pequeños torrentes personales. No voy a tratar ahora de si es más importante la defensa de un ministerio de cultura o no, lo dejo para un análisis posterior con más distancia y elementos. Lo más importante son las políticas que van a desarrollar dentro del pequeño margen que tienen en nuestro contexto. No olvidemos que la Constitución Española y las leyes orgánicas de los Estatutos de Autonomía otorgan las competencias de cultura a las Comunidades Autónomas. La primera pregunta es que tipo de organización se propone y desde donde, por desgracia hay mucho que tratar ya que los últimos periodos no han sido muy prolijos en nuevas estructuras o formas de entender la política cultural. Hemos de valorar que el nuevo secretario de Estado de Cultura el Sr. José María Lassalle lleva un tiempo analizando y configurando su visión de políticas culturales con contactos con el sector y publicando artículos sobre sus opiniones políticas ,como pudo demostrar en un artículo en la prensa el pasado mes de marzo, lo que le honra. No es una decisión sorpresa sino un cálculo estratégico del PP a pesar de la poca presencia e influencia y compromiso de la cultura en el programa electoral. Del Ministro J.I. Wert solo tengo referencias de sus intervenciones en tertulias y de sus opiniones que la red ha resumido estos días y sus primeras declaraciones que comentaré más adelante .  Mucha suerte y acierto

NUEVOS ESCENARIOS PARA LAS POLÍTICAS CULTURALES. Apertura de Reflexiones

Martes, diciembre 27th, 2011

 NUEVOS ESCENARIOS PARA LAS POLÍTICAS CULTURALES.

APERTURA DE REFLEXIONES

Después de estos primeros años, de una (o unas) crisis sin precedentes, nuestras sociedades asumen este próximo año 2012 con menos sorpresas y la convicción de que el trayecto va a ser largo y difícil. Estamos convencidos que las recetas tradicionales de las políticas culturales se presentan como añejas y maltratadas para convivir y dar respuestas a esta contemporaneidad. Las políticas culturales han de cambiar mucho para conseguir un mínimo de credibilidad entre una ciudadanía indiferente a los recortes en cultura y más preocupada por otros sectores más sensibles de su cotidianeidad (sanidad, educación, universidades, etc…).

Reflexionar sobre este tema requiere una actitud más amplia que la tradicional mirada hacia el pasado y la tradición, requiere la valentía de mirar (y generar imágenes) al futuro con una actitud innovadora buscando los escenarios de la prospectiva para no perder tiempo ni oportunidad. El reto es situarnos mucho más cerca a las dinámicas de la ciencia y la tecnología, pero en el ámbito de nuestra especificidad social. La cultura siempre ha sido lenta a los cambios como nos recuerda Emilio Lamo de Espinosa:

“” Creo que el ritmo de cambio social que genera la ciencia es tan rápido, que la cultura no puede asentarse, porque requiere un proceso de al menos tres generaciones. Si cultura son todas aquellas actitudes que aceptamos como evidentes, la ciencia no permite su asentamiento, porque innova muy deprisa y no permite generar consensos culturales acerca de ciertas conductas.””

Revisar las políticas culturales requiere correr riesgos sobre el statu quo que tienen para ciertas élites dirigentes (artísticas y políticas), medios de comunicación o grupos de presión de todo tipo (económicos, mediáticos, territoriales, etc….) para configurar una nueva generación de propuestas sobre las relaciones entre el interés general y el mercado en nuestra vida cultural.

Tenemos un ejemplo cercano, salvando las distancias, en Francia con el gran número de publicaciones, estudios y reflexiones que se generaron a partir de 2009 celebrando el cincuenta aniversario de Ministerio de Cultura que creó De Gaulle y André Malraux en 1959. Desde posiciones contrarias a las políticas culturales al panegírico de la gran tarea histórica de este departamento en nuestro país vecino se han manifestado un gran número de aportaciones intelectuales y técnicas muy ricas y estimuladoras.

En este espíritu iniciamos en este blog una serie de reflexiones que ordenan ideas propias y comparten análisis con la esperanza que también contribuyan una confluencia de acciones.

“”El mundo siempre cambiante requiere continuamente formas nuevas en las que ésta se refleje. Dichas formas se conocen asimismo con el nombre de cultura. Destruir la cultura significa destruir la verdad. Y destruir la verdad no es otra cosa que privar al hombre de su dignidad”” Rob Riemen (2006): Nobleza der espíritu, Arcadia, Barcelona

CUANDO LA GESTIÓN CULTURAL ES UNA PROFESIÓN DE RIESGO

Lunes, julio 5th, 2010

La mayoría de personas asocian trabajar en la gestión cultural como una actividad pacífica, agradable, con un cierto glamour o encanto producto de la cercanía con el arte y la creación. Aún persiste la idea que la cultura solo son las bellas artes y los grandes equipamientos, la imagen, la vida agradable y estar con gente “guapa”.

Pero no es así, ya hace muchos años que la gestión cultural ha ido incorporándose en diferentes áreas de la vida social, implicándose en la realidad ciudadana de nuestras sociedades. Nuevos proyectos y formas de intervenir aproximan la cultura a los problemas de sus comunidades a partir de nuevos planteamientos y compromisos muy lejanos a los planteamientos exclusivistas de mucha miradas.

Por desgracia hemos de hacer este comentario cuando leemos en El Tiempo ( Colombia) de 5 de julio de 2010  el asesinato de Andrés Medina gestor cultural de la comuna 13 de Medellín en pleno Congreso Iberoamericano de Cultura. Después de compartir su trabajo con otros gestores de diferentes países en un panel de este encuentro la violencia se cruzó en su camino.Su inofensiva actividad de ofrecer a los jóvenes de su comuna la posibilidad de dialogar con el arte, la música y la cultura se convirtió en un peligro para los violentos.Ya es hora que la sociedad y lo medios de comunicación apuesten por explicar bien a la ciudadanía los esfuerzos de muchas personas e instituciones que trabajen en la cultura invisible al servicio de los más desfavorecidos.Ya es hora que las plataformas públicas faciliten la difusión de sus trabajos y expresiones con igualdad de condiciones que se ofrecen a otros grupos sociales de las artes y la cultura.Ya es hora que los Ministerios de Cultura miren esta realidad y ayuden a los agentes culturales en sus tareas de proximidad.Por Andrés Medina, de Medellín, gestor cultural hemos de comprometernos a luchar por estos fines.

Vean también la excelente exposición actualmente en el Museo de Antioquia “ La Guerra que no hemos visto” Proyecto de Juan Manuel Echevarría que se presentó en el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 2009

 

Las ciudades creadoras de cultura

Sábado, julio 11th, 2009

Con Jorge Fernández de León. Viceconsejero de Cultura del Gobierno del Principado de Asturias, gran amigo y excelente profesional de la gestión cultural, tenemos la ocasión de establecer un diálogo sobre un tema de gran actualidad y que nos interesa actualizar nuestras reflexiones en el contexto actual. El día 23 de julio de 2009 participaremos en el Ciclo de debates Reflexiones para un mundo en cambio de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en el Palacio de la Magdalena de Santander. Un ciclo de debates que, con el formato de mesa redonda, reune a expertos nacionales e internacionales para tratar los temas de mayor relevancia y preocupación en una sociedad en transformación constante.  Moderados por Fernando Vicario. Coordinador del Área de Cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura intentaremos abrir nuevas perspectivas ante una perspectiva bastante olvidada sobre el pael de las ciudades. En e tema voy insistinedo porque parece que, ante la crisis actual, las ciudades no cuentan ni nadie habla de su deficiente financiación y el gran impulso que pueden aportar en la creación de empleo local desde la cultura.

El debate se podrá seguir en directo a través de la web UIMP 2.0. por todos los usuarios conectados a la red.

Ciudades intermedias y cultura

Miércoles, julio 8th, 2009

Córdoba es una importante ciudad de Argentina con una larga tradición y una ambición como proyecto local. He podido comprobar este dinamismo durante unos días donde se puede poner en valor lo local y el gran papel que pueden adquirir estas ciudades. Algunos están reflexionando sobre el papel de lo denominan ciudades intermedias ( Josep M. Llop de la Universidad de Lleida)por su gran aporte al desarrollo a nivel de país, contrarrestar las tendencias al centralismo, concentraciones metropolitanas que se están produciendo a nivel mundial.

A lo largo de un debate organizado por la Cámara España-Córdoba pudimos presentar el papel que puede tener la cultura como motor de desarrollo local. Preocupados por no perder el tren en los procesos de globalización las ciudades se organizan. Varias redes de ciudades se va tejiendo en nuestra sociedad globalizada con vocación de articular su función en proximidad y las relaciones internacionales. De esta forma se está construyendo lo que podríamos denominar una “DiplomaciaLocal” mucho más activa y contemporánea que los tradicionales hermanamientos de otras épocas.

En este marco en el CentroCultural de España en Córdoba nos reunimos con gestores culturales para hablar sobrela internacionalización dela gestión cultural y la necesidad de unanueva mentalidad en los proyectos culturales para incorporar permanentemente una estrategia de relaciones culturales internacionales. De esta forma la cultura y sus agentes se incorporan a nuevas dinámicas de las ciudades.

En estesentido he compartido mesa en otra reunión con Jordi Pascual de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos que han presentado un interesante Plano de la ciudad imaginaria dentro de su programa de Agenda 21 de la cultura. En este mapa he encontrado a Córdoba (Argentina) implicada en esta vocación de apertura al exterior.

Como dice M. Castells en su libro La sociedad de la Información “ los estados se presentan como demasiado grandes para gestionar lo localy demasiado pequeños para lo global”. En este contexto las ciudades han de incorporar un nuevo protagonismo de acuerdo con sus antecedentes: gestionar la proximidad y situar las ciudades como un espacio público local. Y esto reclama, como he anunciado en estas conferencias, reclama unanueva mentalidad en la forma de gestionar la cultura.

Conferencia en el Centro Cultural de España en Córdoba (Argentina)

Domingo, junio 28th, 2009

seminario-cordoba

Conferencia : La gestión cultural ante los retos de la internacionalización

En esta conferencia voy a plantear como la gestión cultural se configura como respuesta a la organización de la vida cultural en el ámbito local, cuando la complejidad técnica, el desarrollo como sector reclama un nivel de eficacia y profesionalidad diferente. No hemos de olvidar que la gestión cultural profesional convive (y así ha de ser) con la actividad cívica de los múltiples agentes y ciudadanos que quieren participar en la vida cultural desde diferentes posiciones; a través de la expresividad, de la organización social, el cultivo de la convivencia, la expresión de la tradición y la memoria colectiva.

Pero los cambios sociales de un mundo cada vez más globalizado, las múltiples movilidades de todo tipo y las nuevas formas de expresar la contemporaneidad reclaman un ejercicio de actualización permanente. La gestión cultural se caracteriza por su dinamismo constante sino quiere quedarse en simple administración burocrática de la cultura, mirando más al pasado que al presente. La adaptabilidad a nuevos escenarios, la agilidad para integrar las formas en que se expresan la actualidad y la necesidad de contextualizar permanentemente son las competencias que reclamamos a los gestores/as culturales.

Desde este marco de reflexión, la conferencia planteará la necesidad de una visión más amplia de la gestión en proximidad, saber navegar por estos mares de la interdependencia y la búsqueda de una presencia internacional de nuestro proyecto cultural. Tener los pies en el territorio (para saber quiénes somos y de dónde venimos) pero nuestro horizonte nos permite plantearnos objetivos muy amplios, queremos estar en este mundo globalizado a partir de estrategias de internacionalización claras para jugar en espacios muy amplios, universales que es la gran misión de la cultura.

Os esperamos en el CCEB el 30 de junio de 2009 a las 19.30h.

Gestionar la cultura en tiempos de crisis.

Domingo, junio 28th, 2009

( artículo publicado en el Nº O de la Revsita de Gestión y Cultura)

Hasta este momento parece que la crisis no afecta mucho a la participación de la ciudadanía a la vida cultural, tanto como público, en el consumo o en la práctica cultural. Pero si va a afectar a la financiación de las organizaciones culturales por la vía de los aportes públicos o el patrocinio.

Todo parece que vienen tiempos donde es necesaria una reflexión profunda en la gestión cultural, tanto del recorrido realizado como de los caminos de futuro. Ya nada va a ser como antes, aunque el sector cultural, como nos tiene acostumbrado, sea reacio a cambios rápidos y estratégicos. Requerirá una respuesta o también  puede situarse en un cierto estado de pasividad esperando que pase el tiempo.

Ciertas políticas de expansión y activismo, hiperactividad frenética, crecimiento permanente y poco estudio de sostenibilidad van a entrar en conflicto, entre el mantenimiento de estructuras y la reducción de los presupuestos públicos. Quizás se dispondrá de los mismos fondos pero los costes van aumentando.

La pregunta se plantea ¿Cómo ha de actuar la gestión de la cultura para contribuir a dinámicas de crecimiento y creación de empleo? . Es decir, si la cultura puede convertirse en un sector que participe activamente con el resto de la sociedad en salir de esta situación. Creo que o somos capaces de enviar un mensaje claro y concreto, o no tendremos ninguna opción de participar, quedando como un sector marginal y no estratégico.

Si consideramos como cultura el potencial de innovación de la digitalización de contenidos y medios audiovisuales encontramos un espacio importante donde la gestión cultural puede actuar abriendo nuevos horizontes a partir de la investigación y el desarrollo de nuevos productos. Por aquí hay una vía importante.

Por otro lado es importante proponer acciones en el campo de la inversión pública, aprovechando, por ejemplo, el primer plan de empleo que ha lanzado el gobierno a través de los ayuntamientos y otros que vendrán. Pero invertir en cultura en tiempo de crisis requiere una lectura muy diferente a las políticas de inversión de las últimas décadas. Es necesaria una adecuación al contexto actual; invertir para generar obra pública, empleo en la construcción, pero también condiciones para el desarrollo del sector cultural. Esta propuesta está muy lejos del colosalismo de las inversiones culturales de los últimos años que genera gastos de mantenimiento estructural muy altos y escasa sostenibilidad, si no aumentan los ingresos o aportaciones públicas.

Me parece importante invertir en espacios culturales que presenten la capacidad de generar dinamismos y asumir una parte de su sostenibilidad. Podríamos hablar de espacios culturales modestos, abiertos, etc. que ofrecen espacio público a los creadores, artistas, productores para el desarrollo de sus actividades. Capaces de atraer a emprendedores en proyectos culturales para llevar a cabo sus acciones. Espacios que faciliten la dinamización del sector cultural a partir de compartir una buena alianza público-privada en clave de I+D+I y el fomento de empleo en el sector.

Ya es hora que el concepto de low cost pueda aplicarse a equipamientos culturales de atracción de iniciativas creativas, donde puedan convivir espacio público – creación – desarrollo económico. Inversiones pensadas en su rentabilidad por metro cuadrado donde se piense en gastos que se puedan asumir en forma de autoservicio, autonomía y participación. Como pueden ver, les estoy hablado de contenedores, de facilitadores de los procesos creativos y empresariales, donde los contenidos los aporten los actores culturales que tienen proyectos, ideas y cosas que compartir y que se comprometen a generar actividad y empleo cultural. No creen Uds. que es el momento para que alguna de estas ideas se intente plantear en el sector cultural.

¿Vamos a participar activamente como agentes sociales en los problemas de la sociedad contemporánea?

Si lo hacemos creo que habremos hecho un paso muy significativo.

Alfons Martinell – Mayo/09

Nueva Revista de Gestión Cultural y periodismo cultural

Domingo, junio 28th, 2009

revista-gc1Que aparezca una revista especializada en gestión cultural es para celebrarlo. Desde aquí felicito a sus promotores  con el primer número en las manos, me parece que ayudan a crear espacio a este sector profesional de la cultura.

Informaciones, comentarios, críticas y contenidos desde la perspectiva de la gestión cultural me parece una pieza fundamental para la “vida cultural” de nuestro entorno. Sugiero que mantenga una visión amplia e integradora ya que los que nos dedicamos a la gestión de la cultura encontramos en falta comentarios como estos.

Si no me falla la memoria, o lo que yo conozco, excepto una columna en el suplemento de La Vanguardia Xavier Bru de Sala  (actual Presidente del Consell de les Arts de Catalunya), que se ha dedicado los últimos años a tratar temas de gestión cultural. A veces muy locales pero ha sido de una constancia remarcable. La revista Periférica de Cádiz, Dosdoce, etc.. han sido otros buenos ejemplos de una publicación en este campo, así como las más especializadas en diferentes ámbitos de la cultura (patrimonio, cine, artes escénicas y visuales, etc.

Quizás lo que  estoy reclamando es la necesidad de un periodismo cultural que tanta falta hace en nuestro contexto y que he conocido con más preparación en América Latina y otros países europeos.

El tratamiento de los medios en nuestro país, en su reducida preocupación por la cultura, se orienta casi únicamente a entender la cultura con las artes y el espectáculo. La crítica artística, los grandes eventos y figuras populares, por ejemplo como tratan hoy los medios la muerte de Michael Jackson (El País 5 pág. – Le Monde 4 pág., etc..), preocupa a unos medios de comunicación que cada vez dedican menos a la cultura desde una perspectiva amplia. Muy unidos a los grupos editoriales de su entorno, a las productoras audiovisuales, al seguimiento a las inauguraciones de las autoridades, etc. Dejan en el olvido a un gran número de actos, expresiones, esfuerzos y de realidades que tienen un gran interés para los jóvenes y grupos sociales que no se ven identificados con los contenidos que se les ofrecen.

Por todo esto, para mí, hoy es noticia que exista una revista que trate cosas diferentes a las que estamos acostumbrados.

Crisis y Gestión Cultural

Sábado, junio 6th, 2009
Artículo publicado en la Revista Circuitos de espacios escénicos andaluces
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Revista Circuitos de espacios escénicos andaluces

Es habitual que en tiempos de crisis o escasez se reduzcan los presupuestos de lo que denominan fríamente políticas “improductivas” o “prescindibles” para dar sensación de seriedad, entre ellas siempre si sitúa la cultura, como si fuera un gasto superfluo y que no tiene que ver con el crecimiento económico, el empleo, etc., y nadie va a protestar. En esta crisis que presenta muchas novedades, y las salidas no son de manual, ya es hora que la gestión cultural haga valer sus conocimientos y argumente bien los impactos de la cultura a partir de los datos recogidos tanto por el Ministerio de Cultura, las Comunidades Autónomas y diferentes estudios bastante cualificados. Aunque para los medios de comunicación, y la mayoría de la población, tienen la opinión que los presupuestos de cultura son solo aquellos actos relevantes, a veces frívolos,  que tienen una gran repercusión mediática. O las grandes operaciones de prestigio, a veces exageradas, de un evento significativo donde se es capaz de romper los precios del mercado. Pero la realidad de nuestro entorno no es esta, la mayoría de gastos de cultura van dirigidos al mantenimiento de la estructura y equipamientos que se han ido creando en nuestras ciudades. Este gasto en cultura tiene un impacto indirecto en otros sectores proveedores de diferentes tipos a la actividad cultural y el funcionamiento interno de los equipamientos culturales públicos.

Por otro lado las programaciones culturales de teatros, salas, centro culturales, centros cívicos, bibliotecas, museos, centros de arte, etc… tienen una gran valor por sí mismos como proveedores de una oferta cultural variada, próxima y diversa para la ciudadanía. Pero también sus actividades invierten en la existencia de unos actores de la vida cultural, un sector económico que se caracteriza por la existencia de un gran número de autónomos, pequeñas empresas e industrias culturales de tamaño medio, que tienen un gran impacto local. Por esta razón la reducción de estos presupuestos de cultura en ayuntamientos, diputaciones y Comunidades Autónomas, no irán a la reducción de las estructuras, sino directamente a incidir en un sector social y económico muy sensible a estos cambios y que puede desaparecer si no se actúa con inteligencia. El posible coste social y económico, a largo plazo, de la “pérdida” de este sector, que ha crecido mucho desde la última gran crisis, ha de provocar una seria reflexión de nuestros responsables políticos por su alto valor simbólico y por los desequilibrios que se puedan producir.

Pero en tiempo de crisis también se puede aprovechar para una lectura más interna, si quieren más crítica, dirigida al análisis de los costes de mantenimiento de nuestras infraestructuras culturales y si están bien orientadas hacia una sostenibilidad digna en el futuro. Todos conocemos los grandes esfuerzos de nuestras administraciones públicas en la construcción de nuevos equipamientos para superar el gran retraso que tenía nuestro país y crear unas condiciones de futuro. No siempre se han tomado las decisiones con la necesaria distancia ni con los criterios técnicos requeridos, pocas veces se han evaluado lo que podríamos denominar el “estudio de impacto”, necesario para ver como se incide en el presente y que repercusiones tendría nuestra decisión en clave de fututo. Y a veces las alegrías por las inauguraciones de las “piedras y el cemento” de la cultura no nos han permitido situar el proyecto en relación a las disponibilidades de su entrono. Después de treinta años de democracia, desde que los ayuntamientos democráticos iniciaron el proceso de reconstrucción democrática de la ciudadanía (1979), donde la cultura jugó un papel importante en la reconstrucción política del espacio público, los valores y la memoria colectiva. Ahora hemos de abordar nuevos retos y el estudio de sostenibilidad de nuestros mapas culturales son de gran importancia para aprender de esta etapa y proyectar los futuros. Las reducciones presupuestarias se pueden analizar con detalle en varias direcciones:

En primer lugar, que parte del presupuesto queda reducido o congelado para el funcionamiento de la estructura (personal, mantenimiento, consumos, etc…) y cual resta para actividades, producciones, programaciones, etc., que tienen impacto en los otros agentes culturales. Esta primera reflexión nos conduce a considerar de qué forma actúa nuestro sistema cultural y si el porcentaje de estructura es demasiado alto. Si hay reducciones hemos de estudiar qué parte es inamovible para la estructura y si los recortes afectan mayoritariamente a la programación y producción. Si es así estamos ante un hecho que reclama una reflexión profunda y observar con detalle la repercusión que va a tener con este frágil sector cultural  que anunciábamos. En este sentido es el momento de valorar el grado de sostenibilidad de estas infraestructuras con los suficientes recursos para que en su interior se siga programando a un nivel exigencia y calidad

En segundo lugar una reflexión en clave de propuesta; si para agilizar el empleo se ha invertido en obra pública en los municipios, quizás es la hora que el sector cultural vaya preparando ideas y proyectos para generar empleo a partir de las actividades culturales, o el fomento de empresas que conjuguen innovación, creatividad y empleo. Se nos avecinan tiempos difíciles donde la imaginación va a ser determinante para el mantenimiento de nuestro sector cultural y la adaptabilidad a nuevas formas de llevar a cabo la gestión cultural.

Y finalmente, quizás ya va siendo hora que nuestro sistema cultural estatal actúe más intensamente en reducir los efectos de esta situación. Ya sabemos que las administraciones locales y autonómicas gestionan más del 85% del gasto público en cultura. Financian sus competencias y han hecho grandes esfuerzos por disponer de capital humano, organización legislativa y  una estructuración del territorio de acuerdo con los principios de democracia cultural. De la misma forma han buscado su propia centralidad a partir de proyectos significativos de acuerdo con la realidad de su entorno como en apuestas de futuro en modernidad e innovación. Este proceso de descentralización ha representado un factor altamente distributivo de la vida cultural de España, y ha permitido un desarrollo cultural muy significativo que se puede observar en la gran vitalidad del territorio como impulsor de las dinámicas culturales.

Pero ya es el momento de avanzar en la interacción cultural entre las Comunidades Autónomas y entes locales más allá de sus competencias territoriales. Hemos de ser capaces de desarrollar el art. 149.2 de la Constitución Española “Sin perjuicio de las competencias que podrán asumir las Comunidades Autónomas, el Estado considerará el servicio de la cultura deber y atribución esencial y facilitará la comunicación entre las Comunidades Autónomas, de acuerdo con ellas”: Facilitar la interacción cultural entre niveles de administración es una tarea pendiente que no ha encontrado formas de articularse desde la normalidad y aprovechar el potencial del gran cambio cultural que han generado la gestión autonómica y local.

Quizás en este momento de crisis el sector cultural se vería reforzado en la medida que encontremos sistemas de incentivar estos intercambios de proyectos, producciones y acciones entre los territorios del Estado. Aquí podríamos incidir en compensar ciertos desajustes que las reducciones presupuestarias van a provocar y abrir nuevos campos en la circulación entre comunidades de las expresiones.

Para este fin es necesario un cambio de mentalidad en la gestión cultural, más creativa, innovadora y capaz de encontrara salidas a nuevas realidades, pero también requiere un cierto nivel de consenso para legislar o solamente regular este principio de “comunicación “cultural” que lleva tanto tiempo esperando. Creo que por estas vías se pueden encontrar respuestas positivas a las situaciones que nos enfrentamos y mantener una proactividad en el sector cultural.

Alfons Martinell Sempere. Director de la Cátedra Unesco Políticas Culturales y Cooperación. Universidad de Girona. 2009